jueves, 29 de abril de 2010

Big desert, very nice!


A dos horas de travesia desde Petra, se extiende el imponente desierto del Wadi Rum. A diferencia del desertico crater de Maktesh Ramon, el Wadi Rum parece no tener limites y se extiende unos 100 km hacia el sur de Jordania, donde se confunde con su vecino israeli.
Absteniendonos de participar en un masivo tour en 4x4 decidimos seguir los pasos de nuestro guia espiritual por Jordania: T. E. Lawrence. Asi pues, nos montamos en sendos camellos y nos dirijimos al campamento beduino donde pasariamos la noche.






Bajo un sol abrasador, avanzamos entre moles de piedra de distintos tamanyos y colores que hacen tan especial a este desierto.





Al son de `iala, iala` (dale, dale) y `big desert, very nice` (las unicas palabras pronunciadas por nuestro guia beduino durante mas de 2 horas de camino), dejamos atras el pueblo de Rum, el manantial de Lawrence, dunas de arena roja y desconcertantes alfombras de flores violetas que crecian en el medio del desierto.



Refugiados a la sombra, pasamos la tarde entre siestas y lecturas.
Con el transcurrir de la tarde, el sol fue tinyendo el desierto de varios tonos, y si bien no vimos el mejor de los atardeceres, la impresionante presencia del Wadi Rum nos conquisto.




Fe de (e)ratas

A nuestros fieles, infieles, ocultos y publicos seguidores pedimos disculpas por el largo periodo de ausencia.
Resulta que en Siria muchas cosas estan prohibidas, entre ellas Facebook y la entrada a los blogs. Pero no solo eso, sino que el gobierno controla todo, por lo que no quisimos arriesgarnos a entrar a actualizar la pagina, tambien debido a sus contenidos sobre el gran enemigo del pais.
Ya en territorio turco, hacemos una mega-actualizacion de lo ocurrido en el ultimo mes.
Rogamos sepan disculpar las molestias ocasionadas.
Atte,
La redaccion

viernes, 16 de abril de 2010

Petra

Primero caballos antes de entrar al Siq. Despues el Siq, el pasillo, el hall de entrada de mas de 1 km de largo. Rocas y mas rocas son sus paredes y de arena es su suelo. Negros, rosas, rojos, claros, oscuros. Piedra. Piedra tallable, y que se lo digan a los nabateos sino!
La ciudad rosa.


Y despues hubo luz, al final del Siq, al final del camino. No solo luz... Luz y un tesoro. No cualquiera, El Tesoro, el monumento mas imponente, refinado, elaborado y hermoso de toda la ciudad de Petra. Increible.
Simplemente increible.


Lamentablemente llegamos sobre las 9, cuando todos ya habian llegado a la fiesta y no pudimos apreciarlo con mas tranquilidad. Pero se impuso ante nosotros como la mano de un gigante; no cerrandonos el paso sino simplemente (o no tan simplemente) intimidandonos, intimidando a todo aquel que se atreva a ir mas alla, a seguir descubriendo los secretos que esconde hace mas de 2000 anios.
Y efectivamente hay mucho mas ademas del Tesoro.
Durante el primer milenio antes de Cristo, los nabateos aprovecharon su situacion en la ruta comercial hacia Arabia y sus conocimientos del desierto para forjar un imperio que se asentaria en la zona. Este pueblo nomada hizo de Petra la capital de su imperio. Mas tarde, con la llegada de los romanos, la importancia de esta ciudad crecio con su situacion en los confines del Imperio Romano. Tras la caida del imperio, la ciudad se mantuvo oculta entre las montanias y fue asolada por varios terremotos que la destruyeron en gran parte. Las tribus beduinas locales cuidaron silenciosamente el secreto del lugar donde se escondia dicha ciudad, hasta que un explorador suizo la redescubrio a mediados de 1800 (aprendio arabe, estudio sobre la cultura beduina, y se hizo pasar por uno de ellos para sacarles el secreto).
El primer dia nos atrevimos con el Altar de los Sacrificios, en lo alto de una montania.



Alli sacrificaban a los animales y todavia se puede ver el sistema que utilizaba el pueblo nabateo para canalizar la sangre de los sacrificados.
De ahi seguimos colina abajo pasando por cantidad de monumentos impactantes.



Terminamos en el imperdible Monasterio, donde se llega tras una penosa subida desde el centro de Petra.



Es unico, magico. Diferente del Tesoro... Menos pomposo pero mucho mas majestuoso. Desde alli observamos la puesta de sol y volvimos nuevamente a Wadi Musa, el pueblo cercano a Petra.
El siguiente dia llegamos mas temprano y pudimos disfrutar del Tesoro en un ambiente mas intimo. Visitamos las Tumbas Reales y tomamos un sendero que remonta la montania que se encuentra frente al Tesoro. Desde la cima se obtienen vistas desconocidas de la tumba, pero no por ello menos increibles. Ademas, eramos solo dos...


El otro highlight del dia fue tomar un te en la casa del unico beduino que aun habita en Petra. Nos conto que cuando la UNESCO declaro a Petra Patrimonio de la Humanidad sacaron a todos los beduinos que alli vivian (en cuevas) y crearon una aldea beduina en las afueras de la ciudad. Sin embargo, el se nego a firmar los papeles y se quedo viviendo en su casa. Fue una despedida atipica de Petra...
Los adjetivos no bastan para Petra. Las descripciones quedan simplistas, vacias e inacabadas para tanta magia. Hay que verlo y esperar que esas imagenes perduren.
Sea.

martes, 6 de abril de 2010

Welcome to Jordan!


Asi nos recibio Jordania. Esa frase es repetida constantemente, hasta el hartazgo y cansancio de aquellos que reciben la bienvenida por los ciudadanos jordanos. Hasta cuando se enojan te dicen "OK, OK... Welcome to Jordan", por lo que creemos que no saben muy bien lo que significa...
Llegamos a Amman, antigua Filadelfia y primer destino de nuestra visita a Jordania. Es una ciudad no linda (para ser finos) aunque tiene algunas callecitas escondidas que la hacen mas agradable, como Rainbow St, unico lugar conocido en el que uno puede tomar una cerveza con alcohol (a precio de oro). Tiene tambien una Ciudadela en lo alto de un monte, con lindas vistas de la ciudad y del teatro romano, uno de los iconos de Amman.



Otro distintivo de la capital es la mezquita del Rey Abdala, con una imponente cupula azul, donde Martu tuvo que acceder cubierta desde la cabeza hasta los pies.


Sin embargo, no nos parecio la mezquita mas linda de la ciudad ya que compite con la Abu Darwish, de ladrillos blancos y negros.


Asi que usamos a la capital jordana como base de operaciones del norte del pais. Desde alli visitamos la antigua Jerash, monumental ciudad de la Decapolis romana, con las mayores ruinas que hemos visto.



Tambien paseamos por Ajloun, un pequenio pueblo con un castillo. La otra visita que hicimos desde Amman fue una ruta por los castillos del desierto oriental. Visitamos 4castillos construidos por la dinastia suni de los Omeyas (musulmanes del s. VII) y en uno de los cuales se refugio Lawrence de Arabia durante la rebelion arabe en 1917.



Tras huir del mundanal ruido de la capital nos refugiamos en la pequenia Madaba (sur de Amman), donde se conserva el mapa-mosaico mas antiguo de Palestina (data del s. VI). Desde ahi tambien visitamos unas decepcionantes fuentes termales (nos las imaginabamos como una suerte de oasis en el medio del desierto y eran unas fuentes explotadas por un complejo hotelero); el Monte Nebo, desde donde Moises avisto la Tierra Prometida a la que nunca pudo llegar (seguramente fue en un dia despejado porque nosotros no la vimos) y el castillo de Mukawir, perteneciente a Herodes Antipas, hijo de Herodes el grande, y donde Juan el Bautista fue decapitado a pedido de Salome. Si bien las ruinas no son espectaculares tienen una impresionante vista del Mar Muerto. Ademas entablamos conversacion con un policia turistico al que le enseniamos castellano y que nos llevo de vuelta a la estacion de bus (nos ahorro 9 km de caminata).
Ademas del famoso "Welcome to Jordan", los buses son otro componente del dia a dia jordano. No hay horarios; no hay precios. Salen cuando esta lleno y uno puede esperar horas hasta que eso ocurra (sobre todo cuando son buses grandes). Y cuando sale, para a cargar nafta.


De Madaba nos fuimos a la reserva ecologica de Dana, con parada en el castillo de Karak, fortaleza cruzada hasta que fue tomada por el musulman Saladino. Es imponente, con pasillos, tuneles, torres de homenaje...


Tras algunas horas de visita marchamos al pequenio pueblo de Dana, en la entrada de la reserva. Alli dormimos dos noches en una carpa en el tejado del hotel (no habia mas habitaciones disponibles) y desde donde vimos unas increibles puestas de sol sobre el desierto israeli del Negev.


Despues de recorrernos el pais nos encaminamos a Petra, pero lo increible de ese lugar merece entrada aparte.

lunes, 5 de abril de 2010

Jerusalem

Ardua tarea sera contar las peripecias de aquellos que nos precedieron y las propias tras una semana en una de las ciudades mas santas del mundo.
Jerusalem es una cuidad increible. Luego de 7 dias ahi, todavia habia cosas que nos seguian sorprendiendo. ?En que ciudad puede uno ver a cientos de musulmanes rezando a las puertas de la ciudad vieja, ver a fieles cristianos llorando en el Santo Sepulcro o cargando la cruz a lo largo de la Via Dolorosa, pasear por un barrio de judios ultraortodoxos y acabar en un museo de arte contemporaneo critico con el conflicto arabe-israeli? (todo en unas pocas horas y no muy lejos lo uno de lo otro)




Pero Jersusalem no es solamente un lugar religioso, sino que es un enclave importante de cruce de culturas donde se pueden ver mil formas de vida diferentes.
Seria eterno contar la historia de Jerusalem, pero para entender la importancia de la ciudad para las tres religiones, aqui la resumimos.
Primero estaba David, rey de los judios, y su hijo Salomon que construyo un templo (el primero). Debajo del templo habia una piedra de la cual Dios creo al mundo, a Adan y a Eva. Desde esa piedra Mahoma ascendio a los cielos despues de haber viajado en una noche de La Meca a Jerusalem. Y ahi los musulmanes construyeron la Cupula de la Roca, donde los infieles solo podemos entrar de 7 a 10 de la maniana.


Pero para eso faltaba que vinieran los Babilonios y destruyeran el templo, lo reconstruyeran los judios (el segundo) y mas tarde los romanos volvieran a destruirlo. Y los judios se lamentan dsde entonces en la unica pared visible que queda de el (el muro occidental que tiene unos maravillosos tuneles para explorar).


Mientras, Jesucristo fue traicionado en el Monte de los Olivos (que tiene una linda vista de la ciudad),


y crucificado y sepulcrado en lo que hoy es el Santo Sepulcro (cuyas cupulas se pueden apreciar desde los tejados de la ciudad vieja a los que solo llegan viajeros intrepidos).


A partir de ahi cruzados y musulmanes se peleaban y judios se lamentaban, hasta que les llego el turno de pelearse con los arabes, con los que todavia no logran ponerse de acuerdo.
Ah, y tambien hay armenios.
De todo esto y mas tratamos de empaparnos durante nuestra estadia en la ciudad: cafes en la Colonia Alemana, el museo del Holocausto, las lindas vistas de Ein Kerem, mercados laberinticos en la ciudad vieja,


la hermosa acogida de Ruty y Oded,


las obras en Jaffa St. que haciamos cada dia de punta a punta, el Knesset (Parlamento Israeli), los tuneles debajo del muro de los lamentos, Jerusalem Este, Mamilla (!) y mucho mas.
Increible para despedirnos de Israel.

sábado, 27 de marzo de 2010

Al otro lado del muro


No fue un cruce de fronteras "formal", pero sí un cruce de fronteras políticas, culturales y religiosas lo que nos llevo a Belén (o Bethlehem).
Tomamos un bus desde la estación árabe de Jerusalem. A medio camino, el autobús paró frente a un enorme muro de 8m de altura que separa Israel de los territorios palestinos o West Bank, así llamado por situarse en la orilla este del río Jordán. Para pasar de un lado a otro tuvimos que cruzar un checkpoint por el que cada día deben pasar miles de personas (en su mayoría palestinos) que viven de un lado y trabajan del otro. Para eso deben tener un permiso temporal otorgado por el estado israelí. Como teníamos pasaporte extranjero y pinta de turistas pasamos hacia el otro lado sin problemas.
En Belén la atracción turística principal es la iglesia de la Natividad, construida sobre el lugar donde nació Jesús y uno de los lugares más sagrados de la cristiandad.



Fue mandada a construir por Helena, la madre del emperador Constantino quien hizo del cristianismo la religión oficial del imperio romano. Este mandó a su madre a buscar los lugares santos en Palestina donde luego se erigirían iglesias tan importantes como esta o la del Santo Sepulcro. Entrar al lugar en el que se inició una de las religiones más extendidas en todo el mundo y ver las reacciones de los peregrinos fue una experiencia conmovedora. No por el lado espiritual, sino por lo simbólico del lugar en el que estábamos.
Al salir de la iglesia, y a diferencia de los otros tours organizados que vuelven a Jerusalem, nos adentramos en Belén, una importante ciudad árabe. Fue la primer sensación de estar en Medio Oriente. Eramos los únicos extranjeros paseando por la ciudad y la gente nos recibió muy cálidamente, dándonos la bienvenida, la mano (a Pau), e invitándonos a tomar té.


Vivimos un poco (muy poco) el conflicto del otro lado, y ese fue el segundo impacto del día (en la oficina turística de Belén te dan un folleto con la "Historia de la ocupación").
De vuelta a Jerusalem pudimos observar el otro lado del muro que está lleno de grafitis y pintadas.





El cruce del checkpoint fue más chocante que a la ida. Las medidas de seguridad eran tremendas, y superado el control, nos encontramos con una enorme cola de palestinos que volvían a sus casas después de un día de trabajo.


En toda la historia se han levantado muros que separan pueblos, ideologías, o formas de ver y de vivir en el mundo. Haber estado en los dos lados de una de esas construcciones hizo que nos fuéramos de ahí con sensaciones encontradas: por un lado la incomodidad (y en algún momento vergüenza) de estar del lado de los afortunados; y por el otro la suerte de estar de ese lado.
Una buena dosis de realidad.